Nuestra historia: pizza napolitana artesanal en Vilagarcía
La pizza empieza mucho antes del horno.
Luna di Napoli nace para hacer en Vilagarcía una pizza napolitana reconocible, honesta y con personalidad propia: masa lenta, borde vivo e ingredientes que tienen una razón para estar ahí.

Paciencia, fuego y producto real.
La masa necesita tiempo. La dejamos reposar para conseguir una base ligera y un borde alto, aireado y tostado. El horno termina un trabajo que empezó muchas horas antes.
No buscamos llenar una pizza de ingredientes. Buscamos equilibrio: tomate con carácter, mozzarella bien elegida, aceite de oliva, albahaca y recetas propias que sigan sabiendo a Napoli.
Estamos en Vilagarcía de Arousa porque Luna también quiere ser un lugar cercano: para comer, compartir, recoger una pizza o convertir una cena sencilla en un buen plan.
La pizza se hace antes de entrar al horno.
Trabajamos con harina italiana de alta hidratación y fermentación lenta de más de 24 horas. Este proceso produce una masa que se digiere bien, con un punto elástico y un sabor que no se consigue con fermentaciones rápidas.
El tomate llega de Italia: variedades seleccionadas, trituradas y envasadas en su punto justo de maduración. La mozzarella flor di latte se corta a mano en cada pizza, y en la Bufalina usamos mozzarella di búfala DOP campana.
El aceite de oliva virgen extra se añade al final, en crudo, para conservar todo su aroma. La albahaca y el orégano son frescos o de calidad certificada. Cada ingrediente tiene una razón para estar en la pizza — ninguno está de relleno.
Alta temperatura, cocción corta.
Nuestro horno de piedra trabaja a alta temperatura para cocer cada pizza en pocos minutos. El resultado es una base fina y flexible en el centro, con un borde hinchado, dorado y ligeramente carbonizado — lo que en Nápoles llaman cornicione.
Este método de cocción conserva la humedad de la mozzarella y el frescor del tomate, creando el contraste de texturas y temperaturas que define a una pizza napolitana artesanal de verdad.